lunes, 11 de noviembre de 2013

Bueeeeeeeeeeno. ¡Por fin!



Hay juegos ciertamente injustos, como el parchís. Si el azar se pone cabezota, no puedes ni empezar a competir. Pero también es verdad que la misma regla puede luego ponerse a tu favor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario